Coro Ciudad de Guadalajara

Coro Ciudad de Guadalajara

jueves, 31 de diciembre de 2020

Reflexiones del 2020. Feliz 2021



Toca ya echar la mirada atrás, aunque en esta ocasión la mayoría de nuestros recuerdos sean merecedores del olvido, y ver este año aciago que ha maltrecho y llevado multitud de vidas por un torticero destino que no estaba escrito y que la guadaña de ese virus de nombre desgastado ha segado, sin esperar siquiera su presencia pero que, implacable, se ha instaurado en nuestras vidas y contra el que seguimos en ardua lucha pese a su traicionera presencia y a su crueldad desmedida.
 
Sólo nuestra persistencia y prudencia, apoyada de la ahora valorada ciencia que en otrora fuera menoscabada, seremos capaces de combatir y vencer su macabra virulencia.

Aún en esta oscuridad que pocos saben alumbrar y muchos verter más desánimo que esperanza, debemos de seguir mirando con ojos bien abiertos hacia ese sesgo de luz que el futuro nos ha de deparar.

Por eso necesitamos creer y pensar que pronto nos han de llegar tiempos mejores, que nos permita ver de nuevo las sonrisas, abrazarnos con el afecto de antaño y sentir la cercanía sin temores. Volver a compartir esos momentos impagables que hace ya tanto venimos añorando y sobre todo que se liberen nuestros miedos, que aprovechan los que rigen nuestras vidas y otros tantos que en la sombra nos acechan, aumentando su abuso y beneficio.

Tenemos pues que torcer este destino indeseado, agarrándonos con fuerza a la esperanza de que pronto superaremos el sinuoso y triste camino transitado, para conseguir no despeñarnos por esa empinada ladera que se nos ha interpuesto, pero que hemos de sortear con determinación y sensatez.

Ahora ya es momento de desear todos los parabienes que nos merecemos y conseguir con nuestros gestos y mejor actitud, la soñada vuelta a ese tan nombrado apelativo de normalidad, que no es otra que la vida que hemos conocido poco tiempo atrás y nos mantenía unidos, amigables, afectivos, fraternales e ilusionados.

Más cuando pase toda esta vorágine, pues ha de suceder más pronto que tarde, no olvidemos todo lo que dejamos atrás, ni la lección aprendida de nuestra fragilidad y exposición a tantas amenazas que no esperamos ni conocemos. Pero sobre todo, aprendamos a apreciar el valor de lo cotidiano y lo cercano, de todo lo que hemos sido privados; de esos besos, caricias, abrazos, consuelos, de las risas compartidas, de aficiones que como la música coral tanto nos llena y apasiona y que también ha resultado tan perjudicada, y de tantas otras gratas experiencias que no debemos dejar de tener presente en nuestra mente y en nuestros corazones.
 
A todos os traslado mis mejores deseos de Felicidad y esperanza, por un 2021 digno de recordar. 
 

sábado, 21 de diciembre de 2019

Carmina Burana, interpretada por la Orquesta y Coro Ciudad de Guadalajara, con la Compañia de Danza "Crea Dance Company" de María Rovira.


La Orquesta y Coro de RTVE, El Orfeón Donostierra, El Coro Nacional de España, La Orquesta y Coro Estatal de Ucrania, El Coro de la Orquesta Nacional de Granada y otro sinfín de grandes compañias corales y sinfónicas han venido representando con gran éxito una de las obras corales más impactantes del siglo XX, la famosa, versionada e interpretada Carmina Burana de Carl Orff, de cuya historia y orígenes obviaré por la gran documentación e información que cualquiera puede obtener en innumerables contenidos de toda índole.

Lo que no puedo obviar es la importancia que ha tenido en Mi Experiencia como integrante del Coro Ciudad de Guadalajara, el interpretar esta magna obra en el día de ayer, 20 de diciembre de 2019, junto con la Orquesta y Escolanía de la misma agrupación musical, con la especial e irrepetible conjugación de la interpretación con la Compañía de Danza de Maria Rovira "Crea Dance Company", en el Teatro Auditorio Buero Vallejo de Guadalajara.

Las sensaciones se solapan en mis recuerdos, pero las concentro con esfuerzo en definirlas como una singular, extrema y emocionante vivencia musical, difícilmente conseguida, incluso recurriendo a los mejores recursos interpretativos. Siendo el resultado de la combinación y compenetración, casi sorprendente en apenas dos ensayos conjuntos, de unos Solistas de una calidad profesional al que sólo podrían optar proyectos musicales de gran altura y producción - Amanda Puig (Soprano); Marco Moncloa (Barítono) y Sergio García (Contratenor) -.

De una Orquesta Ciudad de Guadalajara con la que ya me acostumbro a disfrutar de su gran maestría y virtuosismo, integrada por unos músicos profesionales de envidiable juventud y que ellos nada deben de envidiar a orquestas ya consagradas y de gran renombre, demostrando una calidad interpretativa digna de cualquier gran obra musical que se precie, provocando emoción en cada nota y transmitiendo los impulsos musicales necesarios para que, hasta un humilde corista como el que escribe, pueda aportar lo mejor de su interpretación. Especial mención, aunque a todos ellos sería merecida, a mi admirada amiga, también compañera coral en otras grandes experiencias, Mar Sánchez-Doménech, virtuosa pianista de un talento que no deja a nadie indiferente, a la que auguro un futuro exitoso y prometedor, que ha aportado una singular expresividad a la obra con su interpretación.


De unos bailarines que igualmente sorprende su juventud pero más aún comprobar desde la cercanía y proximidad a su interpretación, apenas unos metros me han separado de ellos, cómo transmitían con sus cuerpos una sensibilidad que trascendía de la fragilidad al movimiento extremo y compulsivo, con la naturalidad con la que otros humanos respiramos y que han filtrado a través de todos sus poros y transformado en exquisita y sorprendente expresión muscular, cada estrofa, compás y cada nota de cada una de las veinticinco piezas que contiene la excelsa obra.

De los niños de la Escolanía que, con la sola interpretación de dos piezas, han transmitido con su blanca voz una emoción incomparable, con una naturalidad y bella musicalidad que penetra sin esfuerzo en los sentidos del oyente y otorga al conjunto musical un valor añadido.

Y de un Coro Ciudad de Guadalajara, del que me faltan ya calificativos pues son ya innumerables, en apenas 6 años de nueva formación, las ocasiones de emoción y sentimiento interpretativo de gran intensidad que he podido compartir y disfrutar y aunque me repita, no acabaré de alabar y agradecer su dedicación, esfuerzo, generosidad y sobre todo de su amistad. Compartir y experimentar, después de muchos meses de intenso trabajo, un resultado tan satisfactorio como el de anoche, hace que todo resulte un gran regalo y merecido premio a nuestra altruista implicación en los proyectos que acometemos y que pocas actividades, como lo es la música, podrían demandar y conseguir. Acordándome también de manera muy especial de aquellos que, habiendo compartido todo este tiempo de trabajo e intensos ensayos, extenuantes a veces, no han podido estar por una u otra razón y a los que dedico con igual gratitud y cariño mi participación en la representación.

Pero ya muchos de vosotros sabréis que todo esto no habría sido posible sin la chispa que activa la mecha de esta explosión musical, como si de un gran espectáculo pirotécnico se tratara. Aún recuerdo esa tarde de ensayo, poco después de despegar el primer trimestre de este año, cuando en vez de comenzar a calentar la voz, se inicia, sobre la pared del fondo de nuestra sala de ensayos, la proyección de un espectáculo musical de la Compañía de Danza "Crea Dance Company", interpretando de forma tan sorprendente como original la obra "Carmina Burana" de Carl Orff. Así, de manera sorpresiva al igual que emocionante, se nos propuso, de la mano de nuestra directora Elisa Gómez Pérez, la posibilidad de interpretar con dicha Compañia, la espectacular obra coral. Emocionados e inusitados aplausos rompieron espontáneos de todos los integrantes de este coro y he de confesar que a algunos también nos invadieron ciertos escalofríos por la tamaña propuesta, al ser consciente ya de la complejidad de la oferta y la seriedad del proyecto, pero ¡Quién dijo miedo!.



Así que de nuevo, toda mi gratitud y aumentada admiración para Elisa Gómez, joven talento que vuelve a conseguir, una vez más, atrapar y envolver con el expresivo movimiento de sus brazos, desplazamiento corporal, gestos y miradas que hablan por si mismas, a todos los que bajo su dirección nos acogemos. Sólo con una dedicación ejemplar como la suya, añadido a un talento y virtuosismo ya reconocido dentro y fuera de su entorno más cercano, consigue la implicación y compromiso de tantos, hasta obtener resultados tan sorprendentes y espectaculares como el que ayer se dio lugar en un recinto, testigo ya de grandes interpretaciones, que quedará para siempre retenido en nuestra memoria, pudiendo siempre recordar, "¡Yo canté el Carmina Burana, aquel 20 de diciembre de 2019 en el Teatro Buero Vallejo de Guadalajara!".

Mi Enhorabuena a todos y mi sincera y emocionada gratitud a los que lo compartisteis conmigo a uno y otro lado del escenario y especialmente al siempre necesario y gratificante apoyo familiar.

miércoles, 2 de octubre de 2019

Positivos con la Música.

 "Música Positiva 4"

No quisiera repetirme, aunque repitamos la causa que nos vuelve a reunir y concentrar de nuevo nuestro esfuerzo e interés para volver a ilusionar al público que tan fiel nos ha sido, volvamos a sentir la motivación que da realizar de nuevo un concierto por Nipace e insistir en su gran labor, su entrega y dedicación impagable, con la que consigue que un niño pueda andar, mirarte de nuevo con ilusión, sonreír con ternura agradecido, hablarte con esa expresiva mirada a la que no hace falta añadir palabras, contemplar su fortaleza que contagia; sobre todo a aquellos que se dedican en cuerpo y alma a su bienestar y comprobar con ello que existe un futuro para todos ellos.

Repetiré por tanto mi participación junto con mis compañeros del OCCIGU en este entrañable concierto de Música Positiva, ya en su cuarta edición, para experimentar de nuevo que, con nuestra aportación, ese futuro se acrecienta en el tiempo, garantizando la mejora y el bienestar de estos niños e insistir, aunque me repita, en la necesidad de la mayor participación del público y de la instituciones para colaborar con esta necesaria labor, que ha trascendido, desde hace ya un tiempo, de nuestro entorno local y más próximo, siendo una fundación reconocida, premiada y admirada fuera de nuestra ciudad.

Difícil no repetir la ilusión con la que más de un centenar de personas que integran la Orquesta, Coro y Escolanía de esta agrupación musical, harán entrega sobre el escenario de una representación única por si misma, de un concierto ameno, divertido y emotivo incluso en alguna de sus interpretaciones. Todos ellos aleccionados, orientados y dirigidos por la experta y reconocida batuta de Elisa Gómez Pérez.

Así que, aunque no quiera repetirme, vuelvo a convocaros a todos para que vuestra presencia en el concierto Música Positiva 4, sea tan reconocida e ilusionante como lo es el hecho que nos motiva a todos a participar en este fantástico proyecto.

Acabo ya, no sin antes haceros partícipes del emotivo y esperanzador mensaje contenido en una de las estrofas, de una de tantas piezas musicales tan reconocibles en el repertorio, cuyo contenido alienta y da sentido al evento.

"Te unirás a nuestra fe
te necesito junto a mí,
porque tras esta barricada
hay un mañana que vivir.
...oyes el eco del tambor,
son los redobles del futuro
que empieza hoy".

jueves, 13 de junio de 2019

Mar Sánchez Domenech



Sin desmerecer para nada el modesto escenario del parvo auditorio del Conservatorio Profesional de Música "Sebastián Durón" de Guadalajara, el concierto que hoy 13 de junio he podido disfrutar en este recinto, ha sido merecedor de un marco de no menor calado que el mismísimo Auditorio Nacional de Madrid.

Traslado también esta apreciación al propio aforo de público, que de forma reducida, casi en familia, hemos sido testigos del mágico recital, pues habría sido igual de apropiado que hubiera contado con un público más abultado, no menor que el que puede copar el propio Auditorio.

Mar Sánchez Domènech, ha brillado en todo su recital con la virtuosidad y elocuencia de quien habla con sus manos a través de las teclas de un imponente piano de cola, con una firmeza, sensibilidad y pasión impensable en alguien tan envidiablemente joven. Interpretando un repertorio de obras de Bach, Mozart y Liszt, que se me antoja de una complejidad, desde mi lega opinión, extrema, y que requeriría necesariamente la maestría propia de una experimentada pianista.

Pues así ha sido y así lo he podido sentir. Mar ha demostrado una maestría al alcance de muy pocos, cautivando desde la primera nota al combinar y transmitir la fuerza, energía, sensibilidad, emoción, y tantos otros sentimientos que se traducen de las piezas, con contundencia a veces y otras acariciando las teclas con la elegancia de una bailarina. Con manos diestras que parecieran duplicarse en momentos y a las que auguro un brillante porvenir.

Ya su formación y resultados la preceden, por lo que pensando en todo lo que puede aprender y avanzar, sabedor de su constancia y afortunado de contar con su amistad, sé que la deparará un futuro prometedor y los aficionados a la música tendremos la gran fortuna de disfrutar de una gran pianista y mejor persona.

Mi enhorabuena y admiración Mar. Espero seguir disfrutando de tus éxitos.

lunes, 8 de abril de 2019

¡Apoteósico Stabat Mater de Dvorak!


No ha sido fácil retornar a mi rutina laboral después de la experiencia musical vivida anoche, 7 de abril,  en la Iglesia de San Francisco de Guadalajara.

La melodía de la obra ha quedado tatuada en mi memoria y ya no podré borrar la sintonía que, desde meses atrás, ha formado parte de mi día a día, hasta llegar al punto álgido que ayer pude experimentar.


No ha sido una interpretación más (¡casi ninguna lo es!) de un libreto, el cual me ha permitido descubrir una sensibilidad de composición musical por mí antes ignorada y que me adentra de nuevo, con un entusiasmo casi descontrolado, a esta afición por la música que siento no tiene final. Y nada más cierto, pues un día escuché una compleja explicación matemática asociada a la música, que afirmaba que: la posibilidad de combinaciones existentes en la composición musical es infinita.

Como infinitas son las posibilidades de percibir y sentir el calor del público, que en el día de ayer tuvo una mayor gratitud por mi parte al paliar un inevitable estado de enfriamiento, literal, por las condiciones térmicas a las que estuvimos sometidos en el interior de la nave de la nombrada Iglesia.

Cierto es que ese calor humano se materializó con la abultada presencia de un público que no defraudó. Que, de manera ejemplar, se mantuvo absorto en la obra musical y denotaba perplejidad, asombro y emoción a partes iguales. Transmitiéndonos su sensibilidad en todo momento, lo que enaltecía aún más nuestra interpretación, que llegó a su punto culminante en los últimos compases de la pieza "Quando Corpus Morietur", cuando sin aún disiparse los últimos ecos de la melodía provocó una espontánea y acalorada ovación que dejó henchidos nuestros corazones, que dicho sea de paso ayudó a contener el mío desbocado por el álgido momento.

No puedo más que estar de nuevo agradecido a todos y cada uno de los que han hecho posible este "Stabat Mater" irrepetible, en especial a mis compañeros, cuyo interés y dedicación en el proyecto, como ya he reiterado en varias ocasiones, ha sido digno de un elenco de altura, no menos valorado que si de profesionales se tratara.

¡Y cómo no!, a la artífice del proyecto, la ya reconocida directora Elisa Gómez, cuyo nombre es sinónimo de éxito en este amplio mundo de la música, que consigue transmitir de forma singular y elaborar hasta alcanzar un resultado tan espectacular, proyectos que, sólo su mera propuesta, podrían considerarse inalcanzables desde la perspectiva de aficionados como yo.

Seguiré tarareando esta melodía y esperaré con entusiasmo otra nueva oportunidad de convertir la ilusión en realidad musical.

¡Gracias a todos!

sábado, 6 de abril de 2019

"Stabat Mater" Intercultural.


¡Un ensayo intenso!. Así han sido las más de tres horas, cinco para algunos, del ensayo general realizado este viernes 5 de abril para la preparación final del Stabat Mater de Dvôrák.

Donde se ha mezclado un frío casi permanente de un edificio singular de Guadalajara, como es la elevada Iglesia de San Francisco, ubicada en el recinto de El Fuerte, con el calor de más de un centenar de personas que, con gran ilusión y dedicación, han impregnado los muros, nave, bóveda y hasta la conocida cripta soterrada bajo el altar, con un espectacular color musical, al interpretar la obra del afamado compositor.


Intercultural por la variedad de sus intérpretes, donde la combinación de afición y profesión han dado como resultado un indescriptible y resonante entorno musical que ha trascendido y sorprendido a propios e incluso a algún extraño. Y todo gracias a la virtuosa directora Elisa Gómez, que vuelve, una vez más, a conjugar destreza, entusiasmo y dedicación, transmitiendo a cada cual su pasión y necesidad en la interpretación.

¿Porqué venir a disfrutar de este evento?, quizá no por que pudiera ser la mejor interpretación de la obra que escuchéis (¡que también!), sino más bien porque, es probable que no haya otra oportunidad de hacerlo sintiéndolo tan cercano, humano y con mayor entusiasmo.

Así que, vuelvo a animaros a coger el paraguas, si así se diera el caso, y acercaros a las 8 de la tarde de este domingo 7 de abril, para dejaros llevar, durante algo más de una hora, por un camino musical que, sin duda, todos disfrutaremos.


viernes, 29 de marzo de 2019

"Stabat Mater" de Dvorak.



"Estaba la madre dolorosa". Así empieza la obra para solistas, coro y orquesta que al compositor checo Antonín Dvorák, en momentos de gran dolor por la pérdida de su hija Josefa, y a mayor desgracia de pérdidas posteriores, según se extrae de su biografía, le condujo a la creación de esta emotiva obra, inspirado parece ser en un texto medieval del siglo XIII.

Importante es la motivación del proceso y final conclusión de la insigne composición que extensas biografías del autor os pueden describir con detalle, pero mi pretensión es trasladaros también la importancia del hecho de que, los integrantes del COCIGU (Coro y Orquesta Ciudad de Guadalajara), junto con la participación de solistas de gran prestigio nacional, interpreten en Guadalajara, en una única ocasión y para todo el  público que de forma gratuita pretenda disfrutar de la misma, esta  sublime obra coral.

Coral que como ya muchos sabéis, se compone de aficionados y amantes de la música y que os puedo asegurar que, todos y cada uno de ellos, desprenden ilusión, entrega, pasión, generosidad y compromiso para ofrecer, gracias a su tiempo y dedicación desinteresada, una versión, que sin atreverme a calificarla por su calidad, pues para ello están los "expertos", si lo hago por su humanidad, que se sustenta en todos estos valores.

Os diré más, interpretarla me produce tal satisfacción que sólo se puede entender cuando formas parte de este envidiable grupo humano, pero cierto es también que, en esta ocasión, dejaría todos mis compromisos por poder estar en el lado del público, pues el disfrute, aún distinto, estaría igualmente garantizado.

Desde aquí os animo a que no perdáis la ocasión, sabiendo los posibles reparos del día y hora concertados, pues os aportará, indistintamente de creencias personales, una enorme dosis de paz, emotividad y satisfacción musical que sin duda hará afrontar la semana con grata perspectiva.

Ya os agradezco vuestra presencia y en todo caso, os traslado todo mi afecto.

(A mis compis H, MK y JL)

jueves, 21 de marzo de 2019

Ser Papá

Cuando piensas que el mundo gira por fin a la velocidad que tu quieres, cuando has ordenado todo tu entorno, tu vida, tu trabajo, tu hogar...

Crees ser el dueño de tu propia existencia y sientes que nada te impide decidir, hacer o deshacer, sólo o en compañía, con la seguridad de que tus aciertos o equivocaciones sólo te afectarán a ti.

Contemplando el mundo desde un pedestal que esa misma certeza te otorga y sin embargo, eres consciente que su apoyo es tan frágil como el cristal. 

Entonces, es cuando llega el momento en el que todo cambia, radical, pero con abrumadora emoción, con una intensidad que sólo puede proporcionar la creación y posterior llegada de una vida que tú mismo has concebido.

Ahora, es cuando he de callar. Mantener el silencio, para con él, poder describir una emoción en el que las palabras sobran, pues no se han escrito por mi conocidas esas que puedan definir un momento que detiene el tiempo, que acalla ruidos, gritos primales y compulsivos y paraliza incluso el movimiento de todo lo que rodea a esa nueva vida. No es más, ni menos, que la presencia de un hijo recién nacido.

Con el pecho henchido a punto del estallido, sin contener nada, sin más sonido en mis oídos que el llanto de ese ser que te llena, aún sin la consciencia despierta para poder asumir la grandeza del momento, empiezas a filtrar las emociones y a sentir los latidos que a partir de ese momento serán los únicos que mantendrán tu vida, tu ilusión y la causa de tu existencia.

Y en el despertar de este cúmulo de emociones, secadas ya las lágrimas que han discurrido en torrente en el interior de tu corazón, amanece un nuevo día,  y empieza desde ese momento otra vida de la que ya no eres dueño.

Ya no controlas la velocidad con la que gira tu mundo, termina el orden y dejas de ser dueño de tu existencia. El pedestal se rompe y empiezas a apoyarte únicamente en su presencia, necesidades, gestos, miradas y sonrisas. Vives con él y para él y deseas que el tiempo, vuelva a pararse de nuevo para siempre.

Eso es para mí ser Papá.

sábado, 27 de octubre de 2018

Música PosItiva 3. ¡Todos cantamos por Nipace!



No soy escritor, pero escribo, con mayor o menor acierto, a veces torpe, otras inspirado, siempre pensando encadenar las palabras lo mejor que puedo razonar y sin saber a veces si una vez entrelazadas, cobrarán el sentido y sentimiento esperado. 

No soy dibujante, pero dibujo y lo hago cada vez que necesito plasmar en un lienzo o en un trozo de papel aquella escena o simple forma que en mi cabeza me ronda, sin excesos, sin más trazo que el que la mina del lápiz me permite, sin más pretensión que transformar el blanco del soporte por imágenes y escenas que sosieguen, que cautiven o que arranquen un simple gesto complaciente.

No soy cantante, pero canto y lo hago con sincero entusiasmo. No sé si bien o mal, - no soy mi mejor crítico -, pero si sé que me completa y consigue rellenar cualquier vacío que tenga y cualquier desánimo que invada mis pensamientos. Y también sé que cuando lo hago por una causa como la de anoche, 26 de octubre, por los niños y niñas tan luchadores y ejemplares como los que vimos proyectados en la gran pantalla del teatro Buero Vallejo de Guadalajara, que nos enseñaron de nuevo su esfuerzo y constancia ante su adversidad, que sonreían con una ternura que trascendía de la imagen y cuyos ojos brillaban con la inocencia de un ser desprotegido pero ilusionado, sin olvidar el homenaje a los profesionales que tan admirable trabajo desempeñan para conseguir que un mínimo gesto o movimiento sea todo un logro y un éxito el alcanzado, es cuando compruebo que todo lo que he hecho ha merecido la pena.






No sé tampoco si ha sido el mejor concierto o no de los tres ya completados, pero nadie me podrá negar toda la entrega e ilusión que este grupo de personas hemos ofrecido de nuevo al público de Guadalajara. Con un arranque especialmente vibrante, con la interpretación adaptada del "The show must go on" de Queen; emocionando al rato con la deliciosa voz de la niña de la Escolanía Diana Martín, con "Over the rainbow", pasando por un popurri de Mecano y tras el descanso, "More than words" de Extreme, dándole un especial color y ternura con las voces de toda la Escolanía. Y como no terminar el concierto con el que se ha convertido ya en el himno del evento, el "Hallelujah" de Leonard Cohen. Y por si hubiera sido poco, de propina, la original interpretación de la ochentera "Eloise" de Tino Casal, adaptada con el inconfundible sello de nuestra directora Elisa Gómez.












En definitiva, no es necesario ser, sino querer, ya que todo lo que hagamos con entusiasmo, ilusión, entrega, emoción y le pongamos todo el corazón, y además sea con una motivación tan especial como esta, nadie podrá decir que no hayas escrito el mejor texto, realizado el mejor dibujo, ni interpretado ¡¡el mejor concierto de tu vida!!. Gracias a tod@s los que habéis contribuido de nuevo a que haya vuelto a sentir esta ilusión y experiencia inolvidable.



miércoles, 17 de octubre de 2018

Música Positiva 3


En este momento de mi vida en el que me superan las emociones, con el estado de ánimo invadido por la esperanza, aunque no exento de incertidumbres y miedos, es el que me lleva en esta ocasión, a describiros mis sensaciones por una causa que tanto admiro y tantos momentos gratos me ha hecho pasar.

Es la necesidad de emplazaros de nuevo a un encuentro que, sin duda alguna, ensalzará de nuevo vuestros corazones y cuya motivación no es otra que la de volver a apoyar con todo el entusiasmo posible, a través de la música y del canto coral, a estos niños que por avatares del destino han nacido con ciertas limitaciones en sus capacidades, pero no en sus corazones.


Niños que se despiertan cada día con la esperanza y el necesario sentimiento de tener una vida mejor, con la calidad que todos merecemos y que, por esos caprichos del azar, se les ha negado. Destino al que ningún ser vivo está exento pues, desde el momento de ser engendrado, estamos expuestos a esa implacable ruleta que determina tu existencia e incluso, cuando contemplamos gozosos la plenitud de una aparente vida sana y pletórica, puede tocarte la varita del infortunio y cambiar tu vida de forma radical, variando tu perspectiva de la vida y su significado.


Haciendo un necesario ejercicio de empatía comprobaremos la grandeza de estos seres. No es más que imaginarse un sólo día teniendo las limitaciones con las que afrontan su rutina, suponiendo un admirable esfuerzo el mero hecho de levantarse, comer, caminar, jugar, experimentar simplemente cualquier nimia actividad que para la mayoría resultaría imperceptible, como el simple hecho de respirar.

Ahora, más que nunca, habiendo sido conocedor de una afección de un ser querido y por el que cambiaría sin pensarlo mi destino, es cuando más necesito creer, y tener el ánimo y fuerzas necesarias para afrontar estos momentos y los venideros, para que lo que no se pueda resolver con la ciencia se consiga resolver con el corazón. Y así, haciendo mías las palabras de una de las composiciones del espléndido repertorio del concierto "Música Positiva 3" - a favor de Nipace -, "Aguantaré, resistiré, encontraré la fuerza de seguir...", cantaré de nuevo por ellos, por los padres y madres, cuidadores, familiares y amigos, por todos los que aportan un halo vital de esperanza y cariño a estos seres admirables.

¡¡Yo vuelvo a cantar por Nipace!!.