Por fin puedo colgar en el panel de mis recuerdos este singular cuadro de magia y emociones, pintado con cientos de colores que han llenado la paleta de experiencia, arte, sensibilidad, compromiso, ilusión, gran profesionalidad y calidad humana.

¡Y qué colores!:
El verde esperanzador a la vez que enérgico de Velasco,
Todos ellos arropados por un arcoíris multicolor de casi setenta ilusionantes voces que han permitido plasmar en mi memoria un paisaje imborrable.
Espero no olvidar vuestros nombres, pues no he sido dotado con ese talento que en otros destaca, lo que si prometo es no olvidar vuestro virtuosismo, arte, simpatía y sobre todo vuestra amistad.
Quiero recordar también a los que no han podido estar presentes y que tanta ilusión derrocharon. Mi homenaje a todos ellos.
¡Hasta pronto!